
Os muestro imágenes del Café y Té del CC Príncipe Pío, de Madrid.
Como véis, está el letrero estándar de prohibición de fumar, pero en todas las mesas había gente fumando. La camarera tenía instrucciones de informar de que en realidad sí se permitía fumar. Ella, quizás preocupada por su empleo, no es quién más culpa tenía.
Pero prestad atención a las declaraciones de Gustavo Ron, fundador y presidente de Café y Té, en relación a la posibilidad de la venta de la franquicia para este año:
De momento las cifras sonríen a este proyecto “pese al daño que la Ley antitabaco ha hecho al sector”, se lamenta Ron.
El Sr. Ron debería saber más que nadie que el negocio de la hostelería en general y de sus cafeterías en particular no es el tabaco, sino el de ofrecer un café de calidad en un ambiente con las condiciones higiénicas y de confort adecuadas. La hostelería en Italia o en Francia está menos dañada que nunca. Dese una vuelta.
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