Hola de nuevo,
Hoy he tenido el gusto de comer con dos buenos compañeros de trabajo, Jesús y Luís (por cierto, mis dos hermanos se llaman así también). Por supuesto, en un bar de fumadores, porque, digan lo que digan, no hay (mucha) posibilidad de elección, al menos en el submundo del barrio industrial (y ahora de oficinas) de Julián Camarillo, en Madrid. Pero en algo que me molestaba cada vez más, ahora ya cada vez estoy más relajado, pues no queda nada de nada... a la vuelta de vacaciones de Navidad, eso sí que va a ser vida nueva con el Año Nuevo. Y a demás de las buenas. Gracias por aguantarme hasta que hemos conseguido que se prohibiera fumar en todos los garitos.
Año nuevo, vida nueva, efectivamente. Yo también estoy esperando como agua de Mayo la medida antihumo 2011.
ResponderEliminarSolo me separa de ser fumador 17 meses. Que lujo !
ResponderEliminarSolo tengo 53 años, y quizá hay atardado demasiado, pero al final esta conseguido.
Nunca entendí cuanto se molesta, e intoxica a los que no fuman.
Además he aprendido que ya no huelo como los fumadores, a cenicero sucio. Que ya no me canso cuando subo la escalera, o hago un esfuerzo.
Tengo un poco más de dinero, que me ayuda en las vacas, o en otros lujillos, y antés lo tiraba en comprar tabaco.
Yo también estoy contento porque se haga eficaz las medidas a favor de la salud, y pronto ya no sigamos siendo las victimas silenciosas de los empedernidos fumadores.
A mi me ayudo mucho verme como si feura un yonqui. Comportándome como tal, solo por fumar un cigrrillo más. Fumando corriendo. Fumando en la calle aterido de frío.
No. Ya no. Lo he superado.
Me ayudaron mucho los parches.